Este artículo examina cómo adolescentes y jóvenes de origen hispanoamericano en Suiza construyen y resignifican el español como lengua de herencia en contextos de alta diversidad lingüística. Desde un enfoque cualitativo y multimodal basado en el retrato lingüístico, se analizan las representaciones visuales y narrativas de 22 participantes con trayectorias lingüísticas heterogéneas. Los resultados muestran que, pese a la heterogeneidad de perfiles, emergen constantes vinculadas a la transmisión intergeneracional y a la agencia de los propios hablantes. Mientras que en las primeras etapas la transmisión del español está marcada por la inversión parental, en fases posteriores los y las jóvenes resignifican y, en algunos casos, reactivan la lengua como recurso identitario. En paralelo, el inglés se posiciona como lengua de socialización juvenil y de prestigio global, reconfigurando las jerarquías lingüísticas sin desplazar el valor simbólico del español.